La periodista Riamny Méndez comparte en su blog una situación que retrata la realidad de la mayoría de los clientes dominicanos, quienes son “cucarachas aplastadas” a merced de las empresas.
De ciudadana he pasado a cliente y de cliente a “cucaracha aplastada”. Los ciudadanos tienen diversos derechos y deberes. Los clientes sólo tienen derechos si pagan y su único deber es pagar. Pero, las “cucarachas aplastadas” por las empresas públicas y privadas, tienen el deber de pagar y el derecho de cerrar la boca, suplicar y esperar.
Mi experiencia del fin de semana pasado con Ede Este me ha demostrado qué tan pisoteada estoy en mi nueva condición de ex ciudadana y ex cliente, es decir nueva “cucaracha aplastada” por las leyes y por el servicio de la distribuidora.
El viernes en la mañana pagué mi recibo de la energía eléctrica: RD$946 por los eventuales “prendiones” que recibo cada día. Al mediodía me suspendieron el servicio porque, según me explicaron en el departamento de servicio al cliente (perdón, el departamento de “ninguneo a las cucarachas aplastadas”) ya la orden de corte estaba emitida.
Mi factura venció el día 31 de agosto, pero llegó el día 1 de septiembre. Pagué el viernes cuatro. Según he confirmado, La Ley de electricidad, con factura o sin ella, otorga a Ede Este el derecho de suspenderme el servicio al día siguiente de que la factura caduque.
Los encargados de servicio al cliente me indican que incluso aunque haya pagado tienen el derecho de suspender el servicio (No entiendo esa lógica, ni la complejidad que implica llamar a una brigada para que no ejecute una orden de suspensión).
Es irracional, pero hasta aquí la Ley le da la razón a la empresa, no a las cucarachas aplastadas. Mas si por algún error la Ley le diera un poco de razón a estas pobres cucarachas, la práctica se encargará de volverlas a ningunear.
El Reglamento para la Aplicación de la Ley de Electricidad 125-01 establece en el párrafo IV del artículo 194 que la “Empresa de Distribución deberá restablecer el servicio en un plazo máximo de doce (12) horas para zonas urbanas y veinticuatro (24) horas para zonas rurales (…)”.
Pero, son las 3:00 de la tarde del lunes y todavía no tengo luz. Han pasado ya 72 horas, muchas conversaciones infructuosas amables y sin amabilidad alguna con empleados de Ede Este.
Ya estoy resignada, no sólo a no tener luz, sino a ser una “cucaracha aplastada”. Ahora bien, por favor no me pidan que me comporte como una ciudadana. No tengo derechos, no tengo deberes.
Riamny Méndez
http://riamnymendez.blogspot.com
