Inés Aizpún dijo en su columna AM de hoy una gran realidad. Si es que pasaban eso de “informaciones veraces”, no sólo no iba a convenirle al pueblo y los periodistas, sino peor aún a los propios legisladores, políticos y demás. Lean por qué.
AM. – Todos veraces
Los políticos y la prensa viven en contacto/conflicto permanente. Y eso es sano. Los políticos nos odian y nos aman en la misma proporción, con pasión y sin condiciones, que para eso el amor es eterno mientras dura. Todo depende del artículo de ese día.
Ahora, con la idea de agregar la palabra “veraz” al derecho a la información se iba a abrir una puerta de fantásticas posibilidades. Para todos. Para los políticos, que podrían encontrar vías legales para erigirse en los árbitros de la veracidad y callar a quienes les molestaran (ejemplos hay en todo el mundo y algunos bien cerca).
Para periodistas y medios también. Por ejemplo, podríamos retener para su verificación cualquier información, declaración, proclama, nota de prensa, artículo de opinión o sermón emitidos por los políticos y sus relacionadores públicos.
Pondríamos en la cuarentena de la veracidad todas las promesas de campaña, que sólo se publicarían hasta demostrarse veraces, es decir, cumplidas. No reproduciríamos los informes económicos oficiales hasta que el “redactor jefe de veracidad” sintiera en su bolsillo los datos del crecimiento. Suspenderíamos la difusión de sus encuestas electorales hasta confirmarse los datos… en las urnas. Contaríamos canastilla por canastilla las donaciones publicitadas y ladrillo por ladrillo las viviendas prometidas. Y hasta no verlas levantadas, no nos haríamos eco de nada.
Tendríamos espacio para hablar de cosas importantes, incluso de Política.
IAizpun@diariolibre.com











Septiembre 24th, 2009 en 12:55 am
Inés Aizpún es consistentemente mi columnista preferida en la prensa nacional. Trato de leerla siempre que puedo y me siento triste cuando un Diario Libre no tiene su columna ese dia.
[Responder]