Las instituciones la integran individuos que con su accionar contribuyen o deterioran la reputación de esta. Una empresa es buena cuando sus empleados y acciones son buenas. Una secretaría de estado es buena cuando sus empleados hacen un buen trabajo y cumplen con la ley.
En los cuerpos castrenses, no basta con cumplir la ley, pues son estos los responsables de hacerla cumplir. Es por esto que su responsabilidad es doble: la de cumplir y hacer cumplir la ley.
Sin embargo, con mucha verguenza debemos decir que nuestras instituciones castrenses nos han fallado. Pues no sólo no hacen cumplir la ley, sino que no la cumplen. Todos los días sale una nueva historia de un asesinato, un allanamiento, un robo, y en todos hay un denominador común: había un militar envuelto.









