300 escuelas, 150 hospitales totalmente equipados, 200 calles… Estas son sólo varias de las tantas obras que se podrían realizar con 800 millones de pesos.
800 millones que se gastarán en canastas navideñas. En golosinas, uvas, sardinas, harina… Y por supuesto, serán distribuidas en persona por el jefe de Estado Leonel Fernández. Para eso sí hay tiempo y no hay cumbres internacionales a las que asistir. Para repartir cajas, continuar apoyando el clientelismo, perpetuar la tradición del Estado como proveedor de todo, mantener a la población acostumbrada a recibir pacientemente, sin trabajo ni esfuerzo, solamente esperar a que le resuelvan. Seguir leyendo









