Comprobado. La leche tiene una maldición… ¿Quién se imaginaría que ese líquido blanco dejaría de ser un producto de consumo primario para ser prácticamente una mala palabra? No sólo en la República Dominicana, sino también en otras partes del mundo la leche está dando de que hablar. Más y más noticias son publicadas sobre ese líquido, pero no por sus cualidades buenas y nutritivas, sino por todo lo contrario. Es un fukú que busca víctimas para enredarlas y complicarles la vida.
Primero aquí en el país, Nuria y Huchi reciben denuncias alarmantes sobre el estado de la “leche” del desayuno escolar y descubren que los niños realmente están bebiendo suero lácteo desproteinizado, un residuo de la leche que no sirve mas que para preparar quesos. Como periodistas ejemplares que son (aunque Alejandrina y Ladom digan lo contrario), ignorando la maldición, se atreven a investigar. ¿Qué les sucede?
En un hecho sin precedentes, el Estado (influenciado por la maldición-esperemos-) los cuestiona y critica a ellos. ¡Por descubrir que lo estaban engañando y le estaban dando gatos por liebres, poniendo en riesgo la salud de los niños, los regañan! ¡Por hacer una buena labor! Primera muestra de la maldición.
Cualquiera creyera que la maldición debía terminar ahí. ¡Ser cuestionados por hacer su trabajo!, no es posible que ocurra algo más. La maldición no debe tener más poder. Pero, como imagino ya deben saber, las maldiciones no se rompen así de fácil y el poder que tienen sobrepasan las expectativas.
Y 2 meses después, sale el director de Prensa de la Presidencia a hacer un ridículo y tratar de defender lo indefendible. Tratar de desacreditar públicamente a periodistas de la seriedad y trayectoria de Nuria y Huchi. ¡Debió ser otra mala jugada de la maldición!
Se calma un poco el asunto, cambian a Alejandrina, parecería que la maldición se estaba rompiendo. Pero, ¡sorpresa! Ahora saltan con una orden de allanamiento para confiscar el material de las investigaciones. ¿A quién se le ocurre? Si Nuria y Huchi presentaron todas las pruebas, pruebas irrefutables. No interpretaciones ni conclusiones a las que ellos llegaron. Pruebas científicas de laboratorio.
No me explico que poder es que tiene esa maldición láctea. El último caso se registró en China, donde 6,200 personas se han intoxicado por… adivinen: la leche. Ya cuatro bebés perdieron la vida y miles de madres se vieron obligadas a acudir a los hospitales para examinar a sus hijos. Estas intoxicaciones ocurrieron cuando personas desaprensivas añadieron melamina a la leche, un compuesto prohibido para los humanos que sube las proteinas.
¿Será qué la maldición quiere que aquí tenga que pasar lo mismo de China antes de que la justicia deje de estar castigando a inocentes como Nuria y Huchi y haciéndole caso a empresas como Ladom? A mí me parece que sí, quisiera estar equivocado.









