El mundo nos está empezando a cobrar factura. Nuestra cultura de consumo sin frenos, en la que compramos, gastamos, y desechamos de todo (sin considerar el costo ambiental) ha llevado al mundo a una situación de insostenibilidad que está rompiendo el equilibrio que por millones de años ha permitido la existencia amistosa de todas las especies del planeta.
Las constantes denuncias que los científicos y ambientalistas hicieron en las últimas décadas fueron ignoradas y consideradas como extremistas por la mayoría.
Pero, eso que llamaron extremismo es hoy una realidad. La temporada ciclónica es prueba de ello.
Desde hace varios años, estamos viviendo temporadas cada vez más activas, con una mayor cantidad de huracanes y tormentas, siempre con vientos más fuertes. Hoy estamos viviendo las consecuencias de este estilo de vida. 3 tormentas, posibles huracanes (ya Ike lo es, categoría 3) amenazan con vertir su furia sobre el país. Reportes dicen que el activo período para los huracanes podría prolongarse otros 10 ó 20 años, y esa no es una buena noticia para la región.
Esperemos que cojamos cabeza ahora y dejemos de ver al planeta como una tienda a la que no hay que pagarle nada. no sé que habrá que hacer para concienciarno de que el mundo no aguanta más.










