La pobreza es un problema mundial, con el que hemos vivido y al que estamos en un contacto directo, viviendo en un país como la República Dominicana. Este contacto tan cercano y directo ha hecho, pienso yo, que lleguemos a verla como algo normal.
Vemos como normal que un niño tenga que limpiar zapatos en vez de estudiar. Vemos como normal que una madre este con sus hijos lactando en una acera. Vemos como normal miles de casuchas al cruzar el puente. Vemos como normal que una niña cargue pesados galones de agua hasta su casa, en vez de jugar con muñecas.









