
Durante mis vacaciones en Nueva York conocí los “bici taxis”, su nombre lo explica. Noté con la disciplina con la que los ciclistas se organizaban en la vía. También fui testigo de cómo los vehículos respetaban y protegían a los bici taxis. Entonces me pregunté ¿sobreviviría un bici taxi en plena 27 de febrero?
Con lo agresivo que es el conductor dominicano, y no lo culpo porque el que se amema en la calle fácil lo sacan del medio, lo más seguro es que a quien se le ocurra conchar en una bicicleta lo terminen mandando de homerun por el right field.
Por otra parte, aunque este servicio sea mucho más lento que un taxi convencional, nadie puede negar que con lo cara que está la gasolina resulta muy práctico, por no mencionar los beneficios que significan para el medio ambiente. También el ciclista no sólo se gana sus cheles, sino que de paso ejercita el cuerpo.
Como los dominicanos somos unos monos, no me sorprendería que aquí implementen lo mismo. Mi consejo para el que se atreva: ponga al día su seguro de vida y cómprese un casco bien resistente, para que no lo manden a donde San Pedro a jugar vitilla.










Agosto 22nd, 2008 en 9:42 pm
pobre del que se le ocurra hacer esot aqui… se lo lambe lo 5 min una voladora, o le da tetano cuando lo choque un carro publico :S
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