
¿Por qué proteger una iguana cuando hay niños desnutridos?
Cuando leí esa pregunta en la Carta del Director del semanario Clave no pude salir de mi asombro. Aumentó aún más al leer que la misma había sido realizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
¿Vale la pena la ardua y constante lucha por proteger el Medio Ambiente, si existen personas que viven y mueren en condiciones infrahumanas? ¿No deberíamos primero solucionar esos problemas, que aparentar ser más prioritarios, antes de luchar por la situación de las plantas y animales?
Este razonamiento, muy lógico y válido, pudiera ser utilizado para justificar la explotación de todos los suelos, plantas y animales con el fin de “acabar con la pobreza”. Pero, ¿es incompatible el desarrollo ambiental con el desarrollo humano?
Muchas veces pareciera que sí. El tema de las áreas protegidas apasiona a muchos que demandan que se permitan construir hoteles para que la población de la zona se beneficie. Los extensos discursos hicieran parecer que no se puede proteger a la iguana y al niño, sino que vale la pena sacrificar a la iguana para beneficiar al niño. Los llamados “hoteles ecológicos” no son más que un discurso políticamente correcto para suavizar a la opinión pública respecto a este tema.
En lo particular, no estoy de acuerdo con la eliminación de las áreas protegidas. ¿Quién ha dicho que los pobladores de la zona son quienes se benefician del desarrollo turístico? Si fuera así, como se explica que las provincias con mayor concentración de hoteles albergan un 49.1 porciento de pobres.
El famoso desarrollo turístico beneficia a los inversionistas extranjeros, que vienen, construyen sus hoteles, reciben las divisas del turismo, y las vuelven a enviar a sus países de origen. Sí es positivo en el sentido de que dinamiza la economía y consume grandes cantidades de productos locales, pero tampoco es tan “bonito” como lo quieren muchas veces pintar.
Entiendo que el desarrollo ecológico debe de ser una prioridad sin dejar de lado el desarrollo humano. Cómo respuesta a la pregunta que motivó este artículo, creo que vale la pena proteger la iguana sin dejar de lado la protección del niño. De nada sirven cientos de cursos y talleres con pescadores de zonas pobres para explicarles por qué no se pueden comer los manatíes, si a la hora de almuerzo no encuentran que comer.
Creo que muchas veces nos quedamos cortos a la hora de exigir y protestar por el Medio Ambiente al limitarnos a pedir que no se talen los árboles, sin luchar también porque aquellos que viven de la tala de árboles encuentren otro trabajo que les permita vivir de una manera digna.
La lucha por el medio ambiente no es incompatible con la lucha por el desarrollo humano. Una depende de la otra, o ¿para qué serviría eliminar la pobreza si no nos queda mundo en que vivir?










Junio 6th, 2008 en 8:59 am
¡Muy buena reflexión Luijo!
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Junio 13th, 2008 en 12:51 pm
y que se mueran los niños es tu conclusion?
si se concentran el 49.1 de los pobres es porque en esas zonas nada existia, o tu crees que no habian pobres en higuey , romana, puerto plata, dices que no ha mejorado su nivel de vida?
Sabes cuantos empleos directos e indirectos genera la industria hotelera….se nota que falta …se nota.
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Febrero 8th, 2009 en 1:20 pm
si lo que sucede es que en pais se tiene que implementar un turismo sustentable o medioambientalmente amigable o sea que no solose tome en cuentalas csta la proteccion alos recursos naturales sino tambien los grupos de amortiguamientos humanos oen otras palabras los habitantes que circundan la zona de desarrollo del proyecto turistico;estableciendo empleo seguridad social.etc.etc.
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