Los límites
COROTOS AJENOS
Comparto con ustedes la columna escrita por Inés Aizpún en la que hace referencia a los recientes “intercambios de disparos” de la policía. Esta situación es de gran gravedad para toda la sociedad. ¿Cómo confiar en una policía que es también ministerio público, abogada y jueza, pues impone sentencias de muerte a quien le parece? Las preguntas con las que Inés concluye creo que deberíamos todos de hacerlas. ¿Hacia dónde vamos?
A.M. Conversiones
Es imposible no escandalizarse, acongojarse, ante las imágenes mostradas por Telesistema. Tres ladrones, entre 16 y 18 años, son apresados por la Policía después de recibir una brutal paliza, al parecer propinada por vecinos que los sorprendieron robando en un colmado. Uno de ellos, -literalmente doblado en dos, no es una metáfora- suplica al periodista que no le deje solo y que llame a un médico. Otro camina ensangrentado pero se sube por su propio pie. Se deja amarrar con una soga, sin resistencia. El tercero, sangrando en el suelo parece terriblemente malherido. Este es arrastrado por la calle como un perro y arrojado a otro vehículo policial. Los tres, horas después, aparecieron… ¡muertos!
Normalmente hacemos creer que asumimos que los “intercambios de disparos” son eso, intercambios de disparos entre delincuentes y policías en los que afortunadamente, “gana” la Policía. Pero ante la crueldad de este caso es imposible cerrar los ojos, cruzar los dedos y convencerse de que estas cosas pasan para el bien de la sociedad.
¿Exigir que los policías no ejecuten es ponerse de lado de los delincuentes? ¡No! Es exigir que no se comporten como los ladrones, asaltadores, y asesinos de los que nos tienen que defender. ¿Matándolos una vez detenidos? ¡No! ¿En qué se diferencian entonces de los delincuentes?
¿Qué sociedad somos? ¿Tan desprotegidos nos sentimos que cuando la multitud atrapa a un ladronzuelo, quiere sangre y lo lincha? Pero ya saben, no comenten mucho esto, que, total, eran ladrones, y se afecta la imagen del país.
Tomado de Diario Libre.com
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Entonces pregunto yo, ¿qué diferencia hay entre esos ladrones y Ramoncito Báez? por ejemplo. La “justicia” debería ser igual para todos, ¿o no?
¿entonces que hacemos?, no podemos agarrarlos y presentarlos ante un juez porque no tenemos pruebas, no le podemos dar golpes porque somos hinumanos, no podemos matarlos nosotros mismos porque nos llevan a la justicia por homicidas, la policia no los puede matar porque viola los derechos humanos………
entonces avisenme si lo que tengo que hacer es dejar de trabajar y salir a robar yo tambien, asi me puedo levantar a la hora que yo quiera y ganaria mas que ahora sin necesidad de estudiar…..
¿ que hacemos entonces?