COROTOS AJENOS
Mi tío Carlos me pasó el siguiente artículo de opinión de un autor costarricense que describe una realidad que viven en su país, pero que sucede tal cual en la República Dominicana. Está sumamente interesante, por lo que les invitó a leerlo.
¡Mi´jita, firme aquí, yo después le explico! Por Walter Antillón para el periódico Correo del Oeste, Costa Rica
En el pasado de nuestros países era normal que los maridos, a quienes se atribuía la posesión del saber mundano, emprendieran negocios que involucraban bienes de sus esposas; de manera que en algún momento se hacía necesario que ellas firmaran documentos que implicaban fianzas, prendas o hipotrecas en respaldo de los empreños asumidos por sus consortes. Y solía ocurrir que el asunto les tomara por sorpresa: un buen día, acabada la cena, el marido aparecía con unos papeles, explicaba a su media naranja la urgencia del caso y remataba con la consabida frase:
¡Mi´jita, firme aquí, yo después le explico!
Y la explicación, somera o detallada, ambigua o clara, venía pronto o tarde, o no venía nunca, según las potencialidades de cada concreta peripecia familiar. Pero lo que aquí resultaba visible eran los roles asignados: al esposo, dueño del saber, le correspondían la decisión y la acción; a la mujer, titular del patrimonio, le correspondían la subordinación y la confianza.
La escena doméstica que he querido evocar me lleva a pensar en la democracia que se ha desarrollado en el seno de la sociedad moderna, con especial atención en la democracia costarricense. Porque en nuestro sistema democrático se ha formado este idilio intermitente entre los políticos y el publo que permite a los de una campaña de nimiedades y promesas pronunciar la frase:
¡Mi´jito, vote aquí, yo después le explico!
En este marco también se presume que los políticos, como los maridos, son poseedores del conocimiento: ellos afirman saber que es lo que conviene a los intereses de sus subprdinados. Por su parte el pueblo, como la sempiterna esposa, no sabe pero confía y entrega su inmenso patrimonio de esfuerzos, energías, esperanzas, con los resultados que ya conocemos.
Por eso es que desde hace como 10 años vengo diciendo en todos los tonos: no tenemos democracia verdadera mientras no nos volquemos masivamente, con toda la pasión y la energía, a enseñar al pueblo lo esencial de toda democracia, junto con las reglas de discernimiento político: no hay nada más urgente que esto, porque sin esto la vida en democracia, la cacareada centenaria democracia de los ticos, continuará siendo una ilusión y una desvergonzada mentira en boca de los oligarcas de turno.
Lo he dicho, uno a uno, a los políticos honestos con quienes tengo amistad. Y me dan la razón, pero al mismo tiempo argumentan que también es urgente la necesidad de ganar las venideras elecciones; de sacar al menos algunos diputados para impedir qe los políticos corruptos se queden solos con el poder.
Y ese argumento parece bueno, pero ocurre que las eleccions van y vienen, y a veces conseguimos algunos diputados confiables; pero los políticos corruptos al final se quedan dueños del poder, se reparten el poder y se mofan de las minorías opositoras. Porque la verdad es que el camino largo, el de la siembra paciente y cuidadosa en educación democrática del pueblo, capaz de producir su participación política sagaz e informada, es el único remedio contra los políticos corruptos; mientras que las soluciones inmediatistas de los bienintencionados opositores han resultado ser, mal que pese a muchos, la más segura coartada para aquellos políticos.
Walter Antillón, Periódico Correo del Oeste, Costa Rica











Abril 23rd, 2008 en 11:45 pm
Saludillo por aqui, entro con mucha frecuencia a este site por los interesantes temas que publican y la verdad es que con la educación que tenemos en este país siempre habra corrupción. La educacion resuelve todo ese es mi punto de vista y la mayoria de gente es aragana y no le gusta leer, por eso los contratos y todo lo que tiene que ver con firma para autorizacion tiene que leerse cuidadosa y minusiosamente para no caer en el gancho, que siempre esta escondido en donde estan las letras mas pequeñas jejeje
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