Entre la Cumbre de Río y los bandereos políticos la ciudad de Santo Domingo está convertida en un solo tapón. Los trayectos que usualmente toman 7 y 10 minutos recorrer, ahora toman entre 25 y 30.
Los Amets tienen una maestría en empeorar las situaciones. Están todos nerviosos, oyen cualquier sirena y ya están mandando a parar a todos.










