Hace cuatro años, nuestro presidente tuvo un sueño. Parecido a aquel de hace más o menos 10 años, cuando visualizó una ciudad de túneles y elevados. Hoy, el sueño urbano de Leonel, no es más un sueño, es una realidad.
Para bien o para mal, Leonel cumplió su sueño de montar al país en el progreso. No estoy criticando, no estoy alabando, simplemente confirmando que es cierto el dicho aquel de “el que persevera triunfa”. Leonel quiso un Metro, Leonel tiene un Metro.
Que si estamos preparados para el Metro, que si es una solución, que si es un pérdida de recursos; talvez sí, talvez no, eso ya no es importante porque el Metro ya está.
Hoy, somos testigos de cómo la perseverancia tiene cara de un Metro. Sólo el tiempo dirá si valió la pena sacrificar el bolsillo de una nación que no estaba preparada para semejante juguetico, sólo el tiempo dirá…
Imagen: ListinDiario.com









