La Navidad deja sus secuelas, luego de que pasa diciembre y se acaban los bonches todo se refleja en el ambiente y en las caras de la gente.
En primer lugar, no hay dinero, el doble y todos los bonos se fueron entre regalos, comida y tragos, solo quedan facturas, vouchers y deudas. La mayoría de la gente aumenta unas libritas de más, en navidad como que todos nos ponemos gulosos y no sabemos cuando cerrar la boca, es por eso que en las primeras semanas de enero los gimnasios se explotan, pero ya para febrero el flujo de gente vuelve a sus niveles normales, total en una o dos semanas “se rebaja” lo que nos comimos en un mes y medio. También hay quienes se ponen melancólicos porque ya la “época más feliz del año” pasó y nos toca esperar unos 3oo y pico de días para volver a ella, y para ser sinceros, el conteo resulta un poquito largo. Sigue leyendo…











