Hace 19 veranos interminables de Dominicana, se escuchó el primero de miles de gritos de una niña. Del otro lado de la ciudad, con casi 5 meses de vida y sin saber cómo, otra niña supo que ella ya había llegado. Pasaron más y más veranos, y ellas se encontraron cientos de veces antes de conocerse oficialmente, pero cada vez que se veían una parte de ellas ya lo sabía, y sólo se decían que debían esperar un poco más.
Ellas compartían una conexión que solamente podía ser explicada diciendo que en la vida pasada eran una misma persona; en el pasado habían sido alguien tan genial que tendrían que dividirlo, porque era demasiado. Pero el destino no pudo con ellas, y estas dos partes se volvieron a encontrar, causando explosiones en todo lugar que pisan (lol).
Todo esto para decir que simplemente te adoro, Paola Soto. Sé que este será otro más de las decenas de cumpleaños que viviremos juntas. Brindo porque éste, por los cumpleaños que faltan por venir, y que los 364 días restantes estés acompañándome, dándome tu apoyo, tu risa, tu inteligencia y tu ejemplo. Si soy un poquito mejor, sabes que es por ti.
Feliz Cumpleaños.











