
El 29 de octubre, hace aproximadamente 1 mes y 15 días, el país recibió por sorpresa las aguas y los vientos de la Tormenta Noel. Tras el paso de la misma, todo parecía que no podía estar peor, y todos esperábamos ansiosos la llegada de la calma por eso de que “después de la tormenta siempre llega la calma”; sin embargo, la calma se ha hecho esperar más que Luis Miguel en uno de sus conciertos.
Ayer 11 de diciembre, a apenas 1 semana y pico de la Navidad, llega la vieja Olga a aguarnos la fiesta. No vino con regalos, ni con un banquete de navidad, mucho menos a cantar villancicos; vino con un viaje de agua y viento a terminar lo que su hermano Noel empezó, y para colmo cuando no le tocaba, fuera de temporada.
La verdad es que no sé ni quiero imaginarme cómo iremos a quedar después de que las aguas decidan soltarnos en banda y largarse de una vez de esta pobre isla que ya no aguanta una más. Esperemos que Olga no tenga cola porque ahí sí quedamos sepultados entre tragedias, agua y derrumbes.
Mientras, sólo nos queda esperar, y luego meter mano para levantarnos de este desastre una vez más, y si tenemos suerte ver si se nos cumple el dicho de “no hay mal que por bien no venga”.










Diciembre 12th, 2007 en 3:19 pm
Esperemos que realmente así sea… pues esta pobre isla no tolera una gota mas de agua.
Este es el resultado de lo maltratado que está nuestro país y el mundo, estamos acabando con nuestro hogar.
Solo nos queda pedirle al Señor que se apiade de nosotros.
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Diciembre 12th, 2007 en 10:18 pm
bueno que pena me da mi tierra, la gente que siempre sufre y lo perdio todo!
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