Homenaje a Santo Domingo y a los pequeños
Publicado el 15 de Octubre de 2007 por Paolah.
COROTOS AJENOS:
Sugel Gamal Michelen
Nos empeñamos en criticar nuestro país con saña, compararlo, reducirlo, dibujarlo en caricaturas. Miramos los problemas, que honestamente son reales: la corrupción, el desorden, la informalidad y despreciamos lo que vemos. Miramos todo con esa impresión de superioridad, como si no fuéramos parte del todo que es Santo Domingo y Republica Dominicana, en general. Nos refugiamos en las nacionalidades de nuestros antepasados como garantía de esta separación, de este divorcio por adulterio.
Jugamos Golf escocés, Tenis francés y baloncesto americano desde pequeños. Somos el orgullo de nuestros padres si destacamos aunque sea en un buen juego de un mal día. La vitilla y la plaquita son simples juegos de muchachos, sin logro real, solo por diversión. Pero las prácticas de los deportes “reales” son religiosas y causas de muchos disgustos en las relaciones fraternas. Nuestros colegios prefieren hasta tener nombres griegos, con tal de nunca destacar héroes dominicanos. No conozco, quizás los haya, un colegio llamado Caamaño o Enriquillo o quizás, un poco mas latinoamericano, Ernesto Guevara. George Washington si tiene un colegio, Mahatma Ghandi y hasta el mítico Saint George, pero nunca Canoabo ni Guacanagarix.
Mientras el norte-americano y el resto del mundo, se enorgullecen de decir que sus productos vienen de su tierra, consideramos, a veces con razón, todo lo nuestro como inferior. El vino chileno, las carnes españolas, los chocolates suizos son el mayor orgullo y la mejor exportación de sus países. Mientras tanto, nosotros abrimos las manos, las mentes y los sexos siempre esperando de ellos lo mejor para nosotros. Hasta productos tan abstractos e intangibles como el arte atribuimos como mejor lo ajeno, lo externo. Queremos ser campo de batalla de guerras ajenas, para por lo menos abonar nuestra tierra con municiones extranjeras. Hasta cosas tan simples como llamar al cabello rizado como “malo”, porque es del negro.
Fotografía: Otto Pirón (el-bohio.com)
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Octubre 18th, 2007 a las 2:35 pm
Excelente artículo, me adhiero al pensamiento de que debemos y tenemos que resaltar todo lo bueno nuestro; no sin dejar de hacer críticas a las incorrectas e indebidas actuaciones o costumbres de algunos conciudadanos que opacan las buenas acciones de la mayoría.
¡ Lo Criollo es nuestro y es bueno !
Felicidades !!!!!