Los altos precios de los Hamburgers, Frosties y papas horneadas de Wendy’s dieron por terminada una era. Con el cierre de la franquicia americana en Santo Domingo, se acabaron esos domingos en la sucursal de la Plaza España, en la Zona Colonial; donde muchos de mis contemporáneos pasamos alegres tardes. Ahora, en 2007, la multinacional ha vuelto, y con más fuerza que nunca.










