Parece que fue ayer que andábamos sudando la fiebre de los Panam, andando de aquí para allá, comprando boletas para ver a Félix saltar sus vallas, a Juana brincar o a la selección de volleyball comerse la cancha con todo y malla. 4 años después la historia se repite, pero esta vez en el continente sudamericano, en la ciudad brasilera de Río de Janeiro. Puede que en esta ocasión Félix no nos haya traído la medalla de oro, o Juana tampoco, pero ése no es motivo para dejar de enorgullecernos de nuestro tres cuartos de isla. Y es que ver en el periódico noticias como el triunfo de RD en los panamericanos, en medio de la ola de malas noticias, es como beberse una limonada frozen en medio del desierto.
Qué orgullo saber que Quisqueya quedó entre los 10 primeros en el medallero (considerando que somos dos de las únicas islas relativamente pequeñas frente a grandes territorios, que quedaron en el top 10), qué alivio saber que todavía nos queda mucho por lo que enorgullecernos, qué bien se deben sentir esos campeones al oir el himno retumbar en un estadio ajeno.
Río 2007 ya pasó a la historia, y quedará registrado en nuestro expediente como la mejor representación en el extranjero jamás vista en la historia de los juegos. Felicidades a los 161 atletas que partieron de nuestro terruño con un sueño entre brazos, y aunque no todos tuvieron las satisfacción de lograrlo, ánimo, habrá tiempo, nunca se rindan. Felicidades a los 29 medallistas por hacer erguir nuestra bandera tricolor en aires extranjeros , pero sobre todo, felicidades República Dominicana!!!










