Las Gallimadres: El Síndrome de la Mamá Gallina
Publicado el 24 de Julio de 2007 por Paolah.
Este post está inspirado en mi hermosa madre. ¿Alguna vez has visto cómo la gallina defiende y sobreprotege a sus pollitos? Exactamente de la misma manera se comportan las madres que padecen del síndrome de la mamá gallina. En realidad no sé si será un síndrome real, pero decidí escribir sobre él porque si en realidad existiera, creo que mi señora madre lo tendría, y, al igual que yo, de seguro habrá más de uno que se identificará con él.
Las gallimadres (de ahora en adelante me referiré a las madres que padecen este síndrome como ‘Gallimadres’) no permiten bajo ningún concepto que sus hijos se monten en vehículos manejados por “muchachos” (muchachos refiriéndose a personas menores de 30 años) en horas de la noche, porque alegan que los jóvenes de ahora son muy irresponsables y manejan como locos. Este argumento es un poco absurdo debido a que hay adultos que manejan peor que los mismos jóvenes, pero el caso es que mientras sea un papá que transporte a sus hijos está todo bien. Las gallimadres no dejan que sus hijos vayan a la Zona Colonial porque, según ellas, ese lugar lo frecuentan personas “raras” y matan gente, otro argumento un poco tonto ya que no hay un lugar específico donde maten gente, pero bueno, así son las Gallimadres.
Quiero dejar constar que a pesar de todas las características que aquí se describan de las Gallimadres, no quiere decir que no sean excelentes madres que se preocupan y quieren lo mejor para sus hijos. Ahora, continuando con el tema, las Gallimadres siempre quieren sentirse que llevan el total y absoluto control de la vida de sus hijos, es decir, no sólo quieren criarlos, sino que también sienten la necesidad de vivir la vida de sus hijos simultáneamente con la de ellas mismas. De lunes a jueves no se sale, eso es ley, a menos que no haya una actividad importante como el cumpleaños de un pana; tampoco puedes permanecer en casa ajena pasada las 11 de la noche (no termino de entender por qué), ah! hablando de casas ajenas, imposible dormir en la casa de un amigo, aunque este sea de toda la vida y ella conozca a los padres desde cuando eran chamaquitos.
Las hijas de las Gallimadres que tienen novio, no pueden salir con el jevito solas, imposible, para salir con el novio tienen que llevarse a la hermanita de chaperona y “aguanta-gorro” (ver diccionario de dominicanismos), y si son hijas únicas, pues… bueno, en realidad no sé porque tengo hermanas, pero me imagino que las Gallimadres se pondrán chivas, porque ni modo prohibirle los amores a la chamaca, ¿verdad?
Los síntomas antes descritos pueden variar, no son arbitrarios para todas las Gallimadres, pero si es tu caso, mi único consejo es que le tengas muchísima paciencia a tu madre y que le hagas saber que ella siempre tiene la razón (a mí me funciona), y verás como llevarán la fiesta en paz, nunca olvides que no puedes hacer que se quille, no te conviene, síguele la corriente en todo, a ella le gusta. Espero que les resulte, y mami, si algún día lees esto, no te quilles, lo hice porque en el fondo te admiro, pero eso no quita el hecho de que tus reglas están atrás del mofle. Dedicado a todas las madres, con mucho cariño.
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